Ayer

Ayer conocí a un senegalés que hace años vive en España, nos presentamos, acto seguido me dice -mi nombre es del corán, no soy terrorista, soy de los buenos- Lo miré y le contesté - yo soy blanca y no soy supremacista- sonrió, nos dimos un abrazo.
Llegué a casa con la tristeza pegada a la piel, la rabia en mis canas, nadie debería justificarse por ser persona.